Entramos en la segunda etapa del confinamiento decretado por el gobierno, cumplimos el primer día de la amplición del mismo en el momento en el que llegamos al pico de la curva de contagiados por el COVID-19 y esta parece suavizarse hasta el punto de que el porcentaje del contagios ha caído al 8,1%.
No es que sean pocos los afectados, pero alivia ver que ha caído por debajo del 10% cuando hace menos de una semana, si no me equivoco, estaba por encima del 20. Es cierto que esta curva, a todos en mayor o menor medida, se nos hace larga y grande, tanto que se hace difícil escapar de ella y evitarla en modo alguno, y por desgracia, directa o indirectamente a todos nos toca. Es verdad que ese horizonte que esperamos ver en el que haya pasado todo, aún queda lejano, no va a ser fácil pasar esta tormenta y que vuelva la calma y la normalidad a nuestras calles, la marea aún es alta y sus olas nos alcanzan, pero también es cierto que parece mojar un poco menos, aunque todavía hemos de mojarnos y tener paciencia.
Parece que esta segunda etapa se alargará más allá del 12 de Abril, llevandola al día 26, y aún puede que sea insuficiente, y si, esto puede parecer una condena, pero si tú, como yo y otros muchos, no has sido alcanzado por el bicho, pues podemos aguantar sin quejarnos, al menos no en exceso, pues hay muchos otros que están peor, que les toca vivirlo en primera persona y en carne propia.
Está claro que este 2020, del que sin saber por que tenía el pálpito de que no sería normal, no lo olvidaremos nunca por toda esta situación de excepción que nos esta tocando vivir, pero esta como otras pandemias, pasará y en un momento u otro quedará atras, y puede que al menos algunos hayamos o hayan aprendido algo y se vea la vida, e incluso se viva de otra manera, con otra mentalidad y otro espiritu, o no y puede que la vida siga igual, en cualquier caso y después de esto seguro que la vida continua.


