Es imposible no pensar que tales imágenes son una tremenda insensatez, que si al segundo cero del final del estado de alarma, ya salen así como si nada, en unas pocas semanas, o a lo sumo en un mes, podamos tener un nuevo repunte de contagios, y es que ya hemos vivído varios en distintas fases del año, sobre todo en vacaciones, donde la gente, haciendo caso omiso de recomendaciones y prohibiciones, ha hecho reuniones y fiestas en masa sin cuidado alguno, y como era de esperar, tras estas épocas tuvimos el consabido repunte de la IA.
Imágenes como las del 9 de Mayo, demuestran que tenemos muy poca cabeza para hacer las cosas, ni pensamos ni razonamos, solo queremos fiesta, fiesta y libertad, esa que proclamaba Ayuso en sus cartas de estas pasadas elecciones donde no había nada, solo una hoja en blanco sin programa, sin contarnos nada, solo con la palabra "libertad". Libertad, ¿a qué precio?.
La indignación de la gente en las redes no se hizo esperar, aunque a negacionistas y descerebrados que solo quieren oir lo que quieren oir y nada más, les dará igual y saldrán una noche y mil noches más como borregos.
La gente ha salido en masa escuchando "fin del estado de alarma", olvidando que el final de la pandemia, no ha llegado aún, olvidando que el virus sigue aquí.
