Conocida la sentencia del Procés, que estaba cantada que sería de culpabilidad, comenzó la insurgencia en las calles de Cataluña. También esta parte estaba clara, se sabía que habría protestas, pero se les está yendo de las manos algo que debería de ser pacífico, tranquilo y de palabra, y en esa rebelión, poco o nada sabemos del gobierno en funciones, ni siquiera sabemos si mira.
Mientras, algunos muy cómodamente desde el sillón de su casa, de su despacho, e incluso desde otro país, hablan al respecto, como ha sido el caso de Pep Guardiola en Manchester, o de Xavi Hernández en Catar, caso aún más flagrante, tratándose de un país dictatorial en el que vive a cuerpo de rey, mientras son otros los que tienen que aguantar cortes en las carreteras, problemas para viajar en avión, e incluso palos de policías o ciudadanos de uno y otro lado, como el de la señora nacionalista, que en su derecho de sacar su bandera, se burló de los independentistas en plena calle al conocerse la condena.
Y por aguantar, ¿hasta cuándo vamos a tener aguantar esta lucha de banderas por una independencia de mentira que ninguno va a dar?, porque ninguno tiene en su mano esa potestad. ¿Hasta cuándo esta división ególatra en la que ninguno la tiene más larga que el otro?.
La independencia en sí, y lo dice la sentencia de manera literal, es una ensoñación política, ninguno de los políticos ahora condenados la pretendía de verdad, ni ahora ni antes, solo pretendían presionar al gobierno, para que se diera desde este. La sentencia en sí, o más bien la condena, también es una ensoñación o pantomima, puesto que, al tener Cataluña el control sobre ella, desde casi ya, Junqueras y compañía pueden pedir permisos, y con total seguridad no la cumplirán en su totalidad, como pasa con todos los peces gordos en este país, que ninguno la cumple íntegra, ya que la prisión preventiva, es parte del tiempo que deberían pasar en prisión, y por tanto ya les cuenta y se les descuenta de la misma. Así que, ¿por qué pelearse por esta sentencia?, ¿por qué crisparse por lo que al final quedará en nada?.
Cataluña debería estar riéndose de esta condena, puesto que a principio de año, a lo más tardar, todos los condenados estarán cuanto menos, de permiso, y todo esto habrá quedado en nada. Habrá sido todo un teatro en el que el ciudadano, que en este caso es el espectador, es quien paga el precio más alto por su butaca.
Tras este proceso todo el mundo volverá al sitio que ocupaba, y todo
volverá a comenzar, reiniciarán el teatrillo, como si de un día de la
marmota se tratase, y todos habremos perdido el tiempo y la paciencia.
Y lease como reflexión muy acertada al respecto la del cómico catalán Andreu Buenafuente. https://ecoteuve.eleconomista.es/programas/noticias/10139838/10/19/Buenafuente-tras-la-sentencia-del-proces-Es-un-dia-oscuro-para-este-pais-estamos-ante-el-fracaso-de-la-politica.html?fbclid=IwAR3jH9txZF2WF3YIxVjGf7oHEAF3E6R7iG0nv8SpSeTXXoyw69VeOB29rgs, o busquese el vídeo al respecto de la noche de ayer en su programa Late Motiv.
Y lease como reflexión muy acertada al respecto la del cómico catalán Andreu Buenafuente. https://ecoteuve.eleconomista.es/programas/noticias/10139838/10/19/Buenafuente-tras-la-sentencia-del-proces-Es-un-dia-oscuro-para-este-pais-estamos-ante-el-fracaso-de-la-politica.html?fbclid=IwAR3jH9txZF2WF3YIxVjGf7oHEAF3E6R7iG0nv8SpSeTXXoyw69VeOB29rgs, o busquese el vídeo al respecto de la noche de ayer en su programa Late Motiv.



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