Parece claro que no se están dando las cosas pensabamos que se deberían de dar, no las estamos haciendo bien, seguimos sin escuchar ni oir nada, ni a nadie y salimos como borregos o como pollos sin cabeza, es como un "vale, vale lo que tú digas", y hacemos lo que nos da la gana, lo hacemos mal, muy mal.
Salimos sin mascarilla, salimos sin guardar la distancia de seguridad, salimos si de un domingo cualquiera se tratase y nos sentamos a pie de playa unos con otros y bebemos como si nada, como si ya no hubiera virus y todo hubiese terminado, y nada a ha terminado ni el peligro es menor. Lo hicimos muy bien durante el periódo de confinamiento, en casa si tuvimos cabeza, fuera no, fuera se nos ha ido la pinza y nos hemos olvidado de todo, como si hubieramos salido de una burbúja de la que no debieron dejarnos salir. Ya no vemos ni leemos cuantos contagios hay por día, ni cuantos fallecidos, no vemos los pequeños repuntes que hay cada día y que hoy mismo llegan casi al 0,50% cuando hace unos pocos días eran del 0,30% de casos.
Parece que esto se haya convertido en una carrera por ver quien llega antes a un modo de normalidad sin mirar siquiera si realmente podemos iniciarla, y parece claro que no, no podemos y no sabemos. No se trata de ver quien llega antes, sino de quien llega mejor, es una carrera larga, de fondo y no por tiempos que no debemos acelerar. Hay quienes quieren y piden iniciar ya la Fase 1, como Madrid, a la que con buen critierio se le ha negado, pues es la más afectada con cerca de mil casos de contagio diarios, una locura. No debimos ni de iniciar la Fase 0, no con tantos casos, no si no somos realmente conscientes de la situación real, no debimos ni debemos darnos prisa, no la misma prisa con la que se propaga el virus porque el resultado es fatal. El riesgo de un rebrote, que no un repunte, no confundir, es alto y no se sabe en que medida pueda rebrotar, no se sabe cuanto pueda aumentar esa curva que con excesiva velocidada hemos querido bajar. Luego vendrán los lamentos y las críticas al gobierno por unas medidas nosotros, solo nosotros no supimos ejecutar, luego no valdrán caceroladas desde el balcón cuando más bien nos meremos un cacerolazo.
Solo una cosa está clara, confinados si, confiados no.


Hola, yo también creo que no somos conscientes de lo que puede hacer este virus, no nos podemos relajar y mucho menos salir como si no fuera con nosotros. Reflexionemos.
ResponderEliminarAsí debería de ser porque si va con nosotros, total y absolutamente. Está en nuestras manos.
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