Entre las muchas noticias que hemos tenido hoy, probablemente una de las más importantes, si no la más importante, sea la de que el rey emérito Juan Carlos I será investigado por la Fiscalía del Supremo por supuestas comisiones pagadas por la adjudicación a empresas españolas de las obras del llamado AVE a La Meca.
Según una nota pública difundida por la Fiscalía, la investigación se
centra en “delimitar o descartar la relevancia penal de los hechos” que
ocurren con posterioridad al mes de junio de 2014, momento en el que
Juan Carlos I abdicó en su hijo y dejó de estar protegido por la
inviolabilidad que el artículo 56.3 de la Constitución española
reconoce al jefe del Estado.
Todo esto sobre el papel está muy bien, está bien saber que no por tener el cargo de rey emérito, tiene total impunidad, una esta sea solo desde 2014, dejando totalmente intocable todo aquello que pudiera haber hecho antes de ese año, lo que hace que la inviolabilidad no sea perfecta y si le dé bastante impunidad y barra libre por el hecho de ser rey. Hay quien piensa, y no le quito razón, que esto es una cortina de humo para acallar a la opinión pública, y hay quien, de la derecha, aprovecha para mezclar en todo esto a UNIDAS PODEMOS y Venezuela, una Venezuela que no llega a España y que deja sin cumplir los malos augurios de los visionarios de una catástrofe a la que se le acaba el tiempo si, como he leído por ahí, Pablo Iglesias deja la política en 2023, para volver a sus clases en la facultad, recuerdo que en su día dijo que no estaría más de ocho años en política, y si se retira dentro de tres años, habría cumplido su palabra, tiempo al tiempo.
Veremos si dicha investigación, en caso de llegar a algún sitio, tendrá consecuencias penales para él, o todo quedará en papel mojado. Posiblemente por su avanzada edad, las consecuencias no sean tales, aunque si deberían serlo, al menos, económicas, haciéndole devolver esas supuestas comisiones, si es que las cobró.
Lejos queda esa buena imagen que ha tenido durante tanto tiempo, y que en tan poco ha quedado empañada. Queda claro que al final todo se sabe, aunque todo lo que se haga después quede en poco o nada en ese viaje del rey Juan Carlos del AVE a La Meca.


Esto está orquestado por la maquinaria de Estado para acallar la opinión pública. Este holgazán, al igual que su hija, se irá de rositas y se acabó. Todo quedará en nada.
ResponderEliminarEso me temo, y su edad será una excusa para ello. Gracias por tu comentario y tu tiempo.
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